Quedan cuatro días para que empieze la 59. edición del Donostia Zinemaldia. Las entradas están en venta desde ayer y las ventas van a buen ritmo. Algo destacable en esta espiral de crisis económica acuciante. Más aún después de que el año pasado bajase drásticamente la asistencia.
Por eso hay que destacar para bien la política de precios de esta edición. Ya que los jóvenes que tenemos la Gaztekutxa (y es un hecho que la mayoría de la juventud gipuzkoana tiene su cuenta en Kutxa) podemos comprar entradas por menos de 4€. Y en las películas con subtítulos en euskara, por 1€.
Ni en los top-manta más baratos.